Opciones y Futuros

Las opciones y los futuros están frecuentemente presentes en la vida diaria de los ciudadanos que, de forma intuitiva, realizan distintas valoraciones de este tipo de contratos. Nos referimos a casos tan cercanos como pactar un precio diferido en la
compraventa de una vivienda o suscribir un seguro sobre nuestra casa o nuestro coche.

Sin embargo, cuando se habla de opciones y futuros referidos a los mercados financieros, en muchas ocasiones se suele considerar que se trata de algo alejado de nuestra realidad, cuando muchos inversores sin operar directamente sobre ellos, tienen o han podido tener entre sus activos este tipo de contratos sin saberlo.

En particular ha podido ocurrir si han encomendado la gestión de carteras a un profesional estableciendo un límite en el riesgo agregado de la inversión, han suscrito fondos de inversión garantizados, etc.

Es indudable el papel que juegan estos instrumentos en la gestión de inversiones. Los resultados que le ofrecen muchos productos que puede encontrar en el mercado se consiguen con frecuencia —aunque no siempre, pues en determinadas circunstancias es posible reproducir sus efectos en el mercado de contado— comprando, vendiendo
o realizando múltiples estrategias en el mercado de derivados.


De todo ello nace la importancia de conocer los conceptos principales, su funcionamiento básico y cómo se transfiere el riesgo entre los participantes en el mercado, con independencia de que Vd. decida o no operar directamente con opciones y futuros.

Por otro lado, la equivalencia genérica de «opciones y futuros igual a riesgo ilimitado» no es rigurosamente cierta. Como veremos en los próximos posts, el comprador de opciones constituye la excepción, pues, al haber adquirido un derecho, su pérdida máxima será
el precio pagado por el mismo y, por tanto, el porcentaje que esto suponga sobre la totalidad de sus inversiones, es decir, se trata de la única posición donde la pérdida máxima está acotada a priori.

En este sentido hay que señalar que, si bien siempre se hace necesario conocer el funcionamiento de los productos en que se invierte, en el caso de los derivados y concretamente en el de opciones y futuros que ahora abordamos, podría decirse que resulta ineludible.

Colaborar en esta materia es el objetivo de esta guía destinada al público en general que sólo pretende explicar de forma intuitiva y a través de ejemplos, los conceptos básicos de los contratos de opción y futuro, sin entrar en las sofisticadas estrategias de carteras que por sí solas o en combinación con otros productos se pueden llevar a cabo. Incluso
para quienes no actúen en este mercado, quizá esta guía le pueda ayudar a comprender mejor la gestión de carteras que le lleva a cabo su intermediario o cómo se consiguen los resultados descritos en el folleto informativo de un fondo de inversión que pretende suscribir.

Con ello no hemos hecho más que iniciar el camino. Evidentemente y de forma obligada, en posteriores guías se abordarán derivados más destinados al minorista como los warrants, los productos estructurados negociados en mercados regulados como los certificados o los novedosos turbowarrants, sin olvidar los derivados de crédito que,
no negociándose en mercados regulados, están acaparando la atención internacional por el importante volumen de ahorro que captan en la actualidad.

Vía | CNMV

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