El gobierno anuncia un fondo para garantizar la financiación a empresas y ciudadanos
El Gobierno ha tomado la decisión de crear un Fondo con cargo al Tesoro para apoyar la financiación del sistema financiero con una aportación de 30.000 millones de euros, ampliable hasta un máximo de 50.000 millones de euros.
Este Fondo adquirirá de las entidades financieras, con carácter voluntario por parte de las mismas y con criterios de mercado, activos españoles de máxima calidad, para garantizar que, a través de ellas, y con un horizonte temporal suficiente, la financiación llegue a empresas y ciudadanos, para mantener la actividad
económica y el empleo.
La operativa de este Fondo se apoyará en los principios siguientes:
- El Fondo solo asumirá activos de máxima calidad, mediante unos precios o remuneraciones plenamente ajustados al riesgo. Con ello, se cumplirán dos objetivos, primero, minimizar el coste para las finanzas públicas y, segundo, evitar una subvención a las entidades de crédito.
- El objetivo fundamental es propiciar el buen funcionamiento de los mercados crediticios españoles sobre la base de prácticas sanas y prudentes, mitigando los peligros de un racionamiento indebido del crédito.
- Su actuación será estrictamente temporal hasta tanto los mercados hayan recuperado su normal funcionamiento, y en las operaciones se deberán de aplicar las mejores prácticas regulares de mercado y propiciar su restablecimiento.
- La actuación del Fondo será compatible con las normas del Mercado Interior Europeo, ofreciendo las facilidades a todas las entidades residentes en España, en las mismas condiciones y sin más limitación que los activos que se refinancien sean españoles.
- Su extinción se producirá de forma natural a medida que se normalicen los mercados, graduando su intensidad a través de las condiciones en que se ofrecen a las entidades.
A diferencia de lo que ha ocurrido con los planes adoptados en otros países, ésta no es una iniciativa ni para rescatar ni para sanear el sistema financiero. Es una iniciativa para prevenir riesgos, sostener la actividad productiva y el crédito, para que las empresas y los ciudadanos sigan financiándose. Según el Gobierno es una iniciativa, por tanto, a favor de ciudadanos y de las empresas, a favor de la economía y del empleo.
Para el Gobierno esta iniciativa es factible por el nivel comparativamente bajo de la deuda española, gracias al esfuerzo de reducción de la misma realizado en los últimos años que se sitúa 20 puntos por debajo de la deuda media europea.